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Literatura en TV

Friday, September 14, 2007

Es Chile un país de escritores y poetas?
Un artículo de Osvaldo Ulloa

La situación de los escritores en Chile en las últimas décadas ha estado signada por los cambios bruscos y el contexto socioeconómico y cultural en el cual han estado inmersos. Pareció –al decir de muchos- que cuando estaba Pinochet las cosas eran más claras. La dictadura se inauguró en su relación con los escritores con la quema masiva de libros, la dictadura que tenía una base en instituciones y sectores sociales ignorantes y que despreciaban todo lo que olía a cultura.

Esto hizo que por reacción la cultura fuera en sí misma sinónimo de oposición a la tiranía y solidaridad con la lucha por la democracia. Es fácil recordar el surgimiento de las peñas culturales y los talleres de literatura en las poblaciones, los colegios y universidades. Tal vez fue el mundo sindical el que fue más abandonado por razones obvias: la mirada del patrón siempre estaba vigilante ante un movimiento que le recordara a esos que tuvieron la osadía de levantarse en el gobierno del Allende y que se tomaron fábricas y fundos. La hora de la revancha fue la época de la dictadura, pero también el nuevo orden neoliberal de los chicagoboy cambió drásticamente los hábitos de los chilenos que ante el peligro que constituía tener un libro porque conllevaba la posibilidad de pensar… cosa que se prohibió en todos los ámbitos de la nación. Ver los show de la tv y otras actividades aparentemente inofensivas resultaban más atractivas para una masa, que como lo ha señalado Tomás Moulian requería de la represión y la censura. Cientos de intelectuales fueron reprimidos con el exilio, la cárcel , la tortura y hasta la desaparición.
Los artículos en los periódicos dedicados a las letras nada decían del país real y el miembro del Opus Dei Ignacio Valente fue un sumo censor que actuó sobre los escritores de modo dictatorial a través del ninguneo y el silenciamiento de grandes escritores como Enrique Lihn. También a su arbitrio aparecían flores de una primavera que nunca lograron trascender. Los escritores conocemos bien a quién es quién en el panorama literario chileno y sabemos que es un territorio donde campea el oportunismo y las cuchilladas por la espalda. Salvo José Luis Rosasco, escritor predictadura, preferido de los militares y otros casos como el Premio Nacional de Literatura, el ex surrealista Braulio Arenas que se alineó con la dictadura, la mayor parte de los escritores eran militantes progresistas cuando la palabra progresista significaba antineoliberal, es decir, pan ,justicia y trabajo.
Cuando llegó la democracia pactada muchos fuimos los ingenuos que imaginamos que todo el brote cultural que se había dado a pesar de la dictadura, iba a resurgir con nuevos bríos. No fue así y nada en este país esquizofrénico es fruto del azar y si antes no se movía ni una hoja sin que lo supiera Pinochet, con la llegada a la democracia entre comillas no se mueve ni una hoja de un libro sin que lo sepan los tecnócratas de turno enquistados en el Ministerio de Educación, Consejo de la Cultura y otros lugares donde se reparten dádivas y premios con ojo calculador.
Hablamos de esquizofrenia porque chile es un país con miles de niños obesos que tendrán grandes problemas de salud, pero nadie se atreve a denunciar a los locales de comida chatarra porque es ir contra el lucro, de igual modo con el tabaco, el alcoholismo que genera graves daños por accidentes de tránsito y otras situaciones. Frente a esta realidad quedaban pocas alternativas. Una y que fue la mayoritaria, fue alinearse con el nuevo régimen que se mostraba a sí mismo como la recuperación de la democracia. Faltaron cargos para que los escritores, entre otros intelectuales, buscaran un puesto laboral que les permitiera una vida apacible y olvidarse de sus años de quejas y lucha. Incluso se tildó de nostálgicos a todos aquellos que nos se sumaban al nuevo orden que en el fondo ha significado el maquillaje del viejo orden de Pinochet. Otros no pocos buscaron mantener en las apariencias un perfil de demócratas y no le hicieron asco a la hora de la repartija de premios y granjerías que otorgaba el gobierno de la concertación. Los menos, la minoría ha tratado de resistir acudiendo a todo tipo de estrategias de sobrevivencia para no entrar en el círculo de aprobación de un régimen que hasta hace muy poco se decía y enfatizaba “está en deuda con la cultura”.

LOS ESCRITORES Y EL MODELO ECONOMICO

Siguiendo los patrones venidos del Fondo Monetario Internacional y otros centros mundiales de poder, en Chile comenzó a hablarse de los éxitos de venta y los libros entraron en esa categoría que antes parecía tan deleznable a los intelectuales, propagandistas del status quo y no faltó quien diera el salto mortal para la literatura y sin sonrojarse igualara best seller a buen escritor. Los actores sufrieron el mismo proceso con respecto a las teleseries, con la diferencia que la torta a repartirse es mucho mayor y salvo excepciones que confirman la regla como el caso de Nazin Sharif, la mayoría optó por someterse al estado de cosas y disfrutar en términos económicos de los efectos del raiting.
La dictadura tenía razón cuando indicaba que su gestión era refundacional y ello se vio claro en la cultura. El antiguo ciudadano pasó a ser consumidor y consumidor casi exclusivo de bienes materiales, no de cultura . Es más, la cultura de los chilenos ha cambiado tanto en las últimas cuatro décadas que a casi nadie sorprende que este sea un país de analfabetos funcionales. El modelo de desarrollo del país hasta la época de Allende requería una masa pensante y opinante, una masa culta que tuviera la capacidad de saber cuáles eran sus demandas y organizarse para conquistarlos. El nuevo orden no lo requiere, es más ,atenta contra su esencia un pueblo culto. En las décadas pasadas habría sido titular en la prensa los actos groseros y de prepotencia de los actuales administradores del modelo con frases como échenle la culpa a las vacas, usen un hilo de coser para los dientes o frases tan huecas y demagógicas como no hay mañana sin ayer.
En el actual modelo económico se privilegia el mostrar que se tiene plata, con una burgesía trasnacional ni siquiera apuesta a educarse en el país porque desconfía del nivel académico de las universidades. La burgesía tecnocrática está demasiado ocupada en comprarse una parcela de agrado o un televisor plasma como para dedicarse a la lectura y esa burguesía es el modelo impuesto a las masas que apenas pueden sobrevivir en un país donde se trabaja hasta el extremo pero comparativamente se produce poco. Estas clases populares han sido lumpenizadas en las poblaciones y donde surgen en los jóvenes las organizaciones tipo pandilla copiadas de los pobres de EEUU. Los adultos muchos entran en el área de la delincuencia y como siempre la sociedad de la desuigualdad ha tenido que inventarse un enemigo para mantener su cohesión qué mejor que los enemigos de la ciudadanía son los delincuentes, olvidando que es la propia sociedad en descomposición moral los que los produce y multiplica. Estos jóvenes pobladores no conocieron las organizaciones populares de los años de la dictadura y no tienen en su mayoría oportunidades de una vida que merezca llamarse así en un modelo que va abriendo la brecha cada día más entre los pocos que tienen mucho y esos muchos que no tienen casi nada.
Hay que tener en cuenta quienes han sido los administradores del actual modelo económico y qué es lo que puede esperarse de ellos. El primer gobierno de la concertación estaba presidido por un ex golpista y ligado a las trasnacionales, él mismo que aseguraba que no se iban a cambiar las reglas del juego. En el nepotismo de estos años su hija llegó a ser Ministra de Educación . Era la época en que el Pinochet todavía soberbio decía que le habría gustado haber tenido de ministro a Enrique Correa, el mismo que llevó adelante la estrategia de destruir los medios de información alternativos como Análisis, Cauce, Hoy, Fortín Mapocho. La nueva democracia no estaba para que le hicieran olitas y se aseguraron de ello. Frei fue un empresario que no recibió jamás a los Familiares de los Detenidos desaparecidos y fue un paso más en la entrega de las riquezas nacionales a los consorcios extranjeros. Los buenos escritores por lo general se mantuvieron en el autoexilio, el poeta Oscar Han haciendo clases en EEUU visita de vez en cuando a un país donde no tiene ninguna gravitación en la vida cultural . El gran escritor Ariel Dorfman ha corrido peor suerte y obras suyas como La muerte y la doncella aclamada en todo el mundo, aquí fue despedazada por tocar el tema de la tortura, tema incómodo para las autoridades que frente a las víctimas de ese atropello entregaron una migaja de reparación y de verdad y justicia nada. Ejemplos sobran, Roberto Bolaños muere en España ,Isabel Allende recorre el mundo con best sellers. El caso de Patricio Mans es más esclarecedor todavía porque tuvo el coraje de regresar pero se le han negado los reconocimientos que su obra merece. En Canadá, Suecia y a lo largo de todo el mundo hay atrapados en el exilio una cantidad importante de escritores y que por lo general es gente vinculada con las luchas progresistas, pero no vuelven porque el país poco y nada les ofrece.
Al llegar Lagos al poder la cosa fue más grotesca, en el acto multitudinario con que se celebraba el advenimiento de un nuevo presidente socialista en Chile , el poeta Raúl Zurita le rinde pleitesía con unos versos tan malos que no dan ni siquiera para ejercicios de un taller literario. La recompensa no se hizo esperar,a los pocos meses es nominado como Premio Nacional de Literatura. Esto no era fortuito ni arbitrario, más bien obedece a una estrategia clara, a la fórmula probada de premiar a los incondicionales y ningunear a los cuestionadores. El régimen no necesita poetas que hagan pensar, el régimen necesita poetas que lo aplaudan y respalden su labor neoliberal donde los más entusiastas no son las clases desposeidas, sino los empresarios que han ganado más plata que durante la misma dictadura que ellos impusieron.
Algunos ejemplos importantes para graficar la estrategia del gobierno es lo ocurrido con Miguel Arteche, furibundo denostador del régimen y la ignorancia generalizada...hasta que le dieron el Premio. Otro caso más reciente y lamentable lo constituye el poeta Armando Uribe que escribió páginas dignas sobre la perversión del sistema economico,social y cultural de Chile...hasta que le dieron el Premio Nacional de Literatura y compraron su silencio.
La marginación y la ignorancia que va desde el sistema educacional en crisis hasta lo que ocurre con los intelectuales es un requisito fundamental para el actual orden de cosas. Se puede comparar la realidad de hoy con lo que hace todo proceso de cambios si es verdadero, el cubano lo primero que hizo fue alfabetizar a la población y hoy exhibe estándares que la sitúan por sobre los llamados países desarrollados, la revolución sandinista hizo otro tanto hasta que fue derribada por los grandes intereses trasnacionales y lo está haciendo hoy mismo la Revolución Bolivariana de Venezuela. Este contrate nos debe llevar a meditar que el bajo desarrollo intelectual de los chilenos no es algo del azar sino una forma más refinada de la continuación del apagón cultural vivido bajo la dictadura, porque la ignorancia, la falta de creadores que convoquen a las masas con su obra es una política de gobierno. Del mismo gobierno que hace gárgaras con la cultura ofreciendo espectáculos: pan y circo. Casos como los grandes eventos en el parque Forestal o las Jornadas Culturales de Valparaíso donde los pobres de los cerros bajan a ver a artistas. Con esto se ha suplido la organización cultural poblacional y por sectores sociales. En las Universidades donde debería ser el lugar predilecto para pensar estéticamente y ofrecer rostros nuevos a la intelectualidad, los alumnos están recargados de materias inútiles o están carreteando en algún bar cercano al establecimiento.
El actual modelo económico ha encontrado en Chile su laboratorio y de aquí se ha pretendido exportar a todo el continente. La lucha del movimiento Antiapec ha señalado que otro mundo es posible y en Latinoamérica se ha comprobado que es así. Los cambios y triunfos de sectores populares en Uruguay, Brasil , Venezuela y Cuba son ejemplos de ello. Los escritores no pueden estar al margen de esta lucha entre las trasnacionales depredadoras y las necesidades reales de las mayorías. Desgraciadamente los escritores no han tenido una voz clara y potente frente a las coyunturas como fue el Informe Valech , como lo es hoy las declaraciones del Juez Guzmán que lleva a los personeros a decir que Lagos fue un Defensor de los Derechos Humanos. Creemos que la presencia en las coyunturas y la inserción en el mundo popular y educacional son ejes para un desarrollo de las posiciones realmente democráticas . Me he querido refereir al Juez Guzmán porque es miembro de la SECH y la táctica de la actual coyuntura debería ser apoyar a los candidatos que representan al progresismo en las elecciones municipales, denunciar las barbaridades del régimen, denunciar la corrupción del actual gobierno que está lleno de hechos bochornosos como Chiledeportes, la corrupción de ONEMI donde se robaron lo que estaba destinado a los damnificados y la desviación de fondos de los planes de empleo a campañas políticas.
La mejor lucha que pueden dar los escritores es escribir bien y ello supone un perfeccionamiento constante, una preocupación por la formación colectiva y personal. Formar talleres literarios en los establecimientos educacionales y en las poblaciones creando alianzas con los sectores consecuentes de la izquierda concertacionista y con grupos antimodelo. La presencia en cada coyuntura debe ser más que una declaración que poco o nada dice, hay que impactar a la opinión pública y eso pasa por utilizar todos los medios ,entre ellos la Internet.
En cuanto a las tareas irrenunciables debe estar el rescate de la memoria , es necesario publicar libros con los testimonios de las víctimas de la dictadura así como lo hicieron en varias oportunidades los presos políticos, reeditar Pastel de choclo, publicar una antología con todos los cuentos y poemas buenos que han escrito sobre la coyuntura desde poemas de Gonzalo Rojas a los poemas de Enrique Lihn sobre la represión.
Los escritores tienen la obligación de trabajar con los profesores progresistas y juntos llevar al aula un mensaje claro a través de recitales o charlas ,señalando siempre QUE OTRO MUNDO ES POSIBLE.
La respuesta si Chile es un país de escritores y poetas es no, Chile es un país consumidor de los show y espectáculos con los cuales la dictadura escondía la miseria y la represión. Soñar con un Chile culto es tarea para los verdaderos patriotas y personas que calibran el daño que produce el actual modelo económico.

Osvaldo Ulloa

www.panoramacultural.net

1 comment:

NÅGÄ SHÅDØW said...

Gracias, señor.

Un excelente aporte.

En serio me costó mucho dar con información seria y detallada sobre la censura a la literatura.

Lo felicito por su blog.

Es difícil encontrar gente que sepa ocuparlo adecuadamente.


adios

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